Revés a los cultivos de transgénicos

Un estudio científico realizado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México confirma la contaminación entre los alimentos transgénicos, también denominados organismos modificados genéticamente (OMG), y las variedades autóctonas: más del 1% de las muestras de maíz silvestre de México contenían genes de maíz transgénico.
De esta forma, el combate contra los transgénicos obtiene una nueva sanción científica que puede discernir la disyuntiva sobre las consecuencias de su cultivo. Desde que en el 2001 investigadores de la Universidad de California publicaran en la revista “Nature” un artículo en el cual señalaban que “liberados en el ambiente, los transgénicos se reproducen y entrecruzan con organismos dentro de su propia especie, así como parientes silvestres fuera del área de cultivo” la polémica se intensificó en el campo científico.
La respuesta fue inmediata: el estudio científico, aunque contrastado empíricamente en los cultivos de Oaxaca (México), fue calificado como un sabotaje a la ingeniería genética realizado por fundamentalistas medioambientales. A los científicos de la Universidad de California se les prohibió publicar en “Nature” una respuesta ante las críticas recibidas.
No obstante, la investigación realizada por el equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México añade evidencia empírica sobre la contaminación entre los organismos autónomos y los modificados genéticamente en Oaxaca. Pese a que aún es preciso extender la investigación, los grupos que postulan la prohibición de cosechar alimentos transgénicos obtienen el respaldo de la ciencia.
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