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10 de Setiembre de 2010
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Viviendas de Bambú: otra forma de capturar dióxido de carbono

El círculo ecológico para capturar dióxido de carbono: plantar bambú (cada hectárea de esta planta puede absorber unas nueve toneladas de dióxido) para utilizarlo como material de construcción (primera etapa, complemento de materiales como el cemento y el ladrillo; segunda etapa, reemplazo de estos materiales) y desarrollar viviendas sostenibles que almacenan el dióxido.

El proyecto que pertenece a Francisco Gallo ha sido galardonado con el premio “Reduciendo los niveles de CO2 en la atmósfera: ¡nuestro reto tecnológico!” de la Fundación Altran por su triple enfoque: aspectos técnicos (nuevas utilidades para las fibras de bambú), aspectos económicos y sociales (desarrollo de un ciclo industrial sustentable) y aspectos medioambientales (las plantaciones de bambú absorben el dióxido y las construcciones lo almacenan).

“Sumidero habitable de CO2; bio-compuestos de bambú para viviendas sostenibles” de Francisco Gallo, graduado en Administración del Medio Ambiente y Master en Cooperación Internacional por la Universidad Del País Vasco (UPV-EHU), se pondrá en funcionamiento en Colombia: se utilizará la guadua, planta endémica de América Latina empleada en el Aeropuerto de Barajas, cuyo crecimiento constante permite establecer un proceso de fijación del carbono ininterrumpido.

Además de la potencialidad del bambú para absorber el dióxido, “Sumidero habitable” busca impulsar la sustitución en la construcción del uso de los materiales minerales por otros de origen vegetal que insumen menos agua y energía. La estrategia inicial será instalar en las cercanías de las plantaciones (su dimensión óptima es de 9 hectáreas) pequeñas industrias que procesen la planta; al mismo tiempo, se buscará que los cultivadores se comprometan a adquirir las viviendas de bambú.

La primera fase del proyecto consistirá en el uso de las fibras de bambú para  desarrollar paneles que sustituyan a ladrillos y cemento; en una segunda instancia, cuya fecha se estima en 2010, la industria expandirá su oferta al estar en condiciones de erigir viviendas de bambú. Luego de la puesta en funcionamiento del proyecto “Sumidero” en Colombia se pretende exportarlo a los países de la región.

De esta forma, se exorcizan en el desarrollo de una industria sustentable dos males de nuestra contemporaneidad: la abundancia de dióxido de carbono en el aire y la escasez de viviendas en la tierra.

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