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8 de Febrero de 2012
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Biocombustibles


Los biocombustibles son una serie de productos de origen biológico utilizados como combustibles en sustitución de los derivados del petróleo o como aditivos de éstos. Se pueden usufructuar tanto en los motores de explosión de encendido por chispa (ciclo Otto), como en los de combustión interna por comprensión (ciclo Diesel).

Los biocombustibles líquidos para el transporte se obtienen mediante la transformación de materias primas de origen vegetal y presentan determinadas características físico-químicas similares a las de los combustibles convencionales derivados del petróleo.

Hay dos tipos de tipos de biocombustibles: el bioetanol y sus derivados, que pueden sustituir parcial o totalmente las gasolinas o a los aditivos que se utilizan en los motores de explosión para aumentar el índice de octano; y el biodiésel, que se utiliza como sucedáneo del gasóleo de automoción, producido por transesterificación (reacción entre un éster y un alcohol) de aceites vegetales, naturales o usados.

El bioetanol (alcohol etílico de origen vegetal) se obtiene a partir de la fermentación de mostos azucarados de productos agrícolas ricos en ellos (tallo de la caña de azúcar o sorgo azucarado, raíz de remolacha o melazas de azucarería), o a partir de productos que contienen almidón o insulina (granos de cereales, tubérculos de patatas o raíces de endibia), a los que previamente hay que hidrolizar para obtener glucosa y/o fructosa que formarán el mosto azucarado. Otra posibilidad es usar biomasa lignocelósica de la que, por hidrólisis de celulosa, se puede obtener glucosa fermentable; sin embargo, pese a ser la materia prima más abundante y económica, aún no están desarrollados suficientemente los medios técnicos para realizar una producción masiva.

El biodiésel se obtiene a partir de plantas (soja, girasol, colza, cacahuate o la palma oleífera), reciclando el aceite de cocción e incluso a partir de algas oleaginosas y grasas animales; su uso en los motores diésel es casi tan antiguo como el motor: Rudolf Diesel (su creador) utilizó en el año 1900 aceite de cacahuete como combustible). No obstante, los aceites vegetales utilizados directamente en motores sin precámara de inyección no resultan adecuados; por lo tanto, la tendencia actual es a utilizar aceites modificados en forma de biodiésel que presentan unas propiedades físico-químicas muy similares a las del gasóleo.

La producción mundial de biocombustibles aumentó en 2007 aproximadamente un 30%: del total producido (47,4 millones de toneladas), 39,5 millones corresponden a la producción de bioetanol (Estados Unidos es el mayor productor con 19,5 millones de toneladas, seguido por Brasil con 14,9 millones, La Unión Europea con 1,8 millones y China con 1,27 millones) y 7,9 millones a la de biodiésel (Alemania es el principal productor con 2 millones de toneladas; detrás se encuentran Estados Unidos —1,2 millones— y Francia —1,15 millones—).

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