Nuevo terremoto en L’Aquila, reaviva el pánico en Italia

Tras el primer sismo que sacudió el lunes pasado a Italia dejando atrás aproximadamente y según se sabe hasta ahora, 260 muertos, un nuevo terremoto provocó el pánico de aquellos que sobrevivieron al primero, y que además aguardan los funerales nacionales a realizarse el próximo Viernes Santo.
El presidente del consejo italiano, Silvio Berlusconi anuncia desde L’Aquila, localidad medieval 110 Km. al noreste de Roma, donde fue el epicentro del devastador terremoto, que si bien la cifra hoy es de 260 muertos entre los que se encuentras aproximadamente mas de una quincena de niños, los datos previstos muestras un eventual aumento de la cifra. Aun asi Berlusconi confeso que se temían 1000 victimas, y además dijo que los 17.772 damnificados ya están instalados en 2.962 tiendas de campaña repartidas en 31 campamentos.
Según el ministro para las relaciones con el Parlamento, Elio Vito, los desaparecidos son 11 y los heridos ascienden a 1.179 individuos.
Giuseppe Molinari, el monseñor de la localidad de L’Aquila, quien asombrosamente se salvó del derrumbe, será quien oficie la ceremonia de funeral a realizarse el próximo Viernes Santo en la misma sede histórica del arzobispado. El Viernes Santo entonces, será declarado día de luto nacional.
Miles de italianos se acercaran a la vigilia general a realizarse en la Plaza de San Pedro, mientras que el papa anunció que tan pronto como le sea posible visitará la región victima del sismo.
A medida que los cuerpos son llevados al centro de coordinación de socorros instalado por Protección Civil a 6 Km. de L’Aquila, los socorristas continúan en su trabajo de rescatar cuerpos de debajo de los escombros; existen zonas mas dañadas por el terremoto, como la zona central de la ciudad de L’Aquila donde miles de edificios y monumentos históricos (entre ellos varias basílicas y joyas arquitectónicas), se desplomaron por el violento sismo.
El domingo finalizaran las tareas de rescate y se dará inicio a las labores de reconstrucción, sobre lo cual el ministro italiano del Interior, Roberto Maroni opino “no será fácil ni breve”.
En cuanto al movimiento solidario de la comunidad italiana, se puede decir que esta siendo efectivo; Berlusconi se comprometió a garantizar la reconstrucción de la región devastada, varias instituciones estatales abrieron cuentas corrientes para las víctimas y los 315 senadores italianos, que cobran generosos salarios, anunciaron que donarán cada uno 1.000 euros de ellos.
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