Colapso inminente del sistema hÃdrico de la ciudad de México

Paradójico: pese a inundarse periódicamente debido a las lluvias, el colapso hÃdrico de la ciudad de México D.F. es inminente; de las causas se destacan: el pésimo manejo de los recursos hÃdricos incluye la falta de tratamiento de las aguas, el uso indiscriminado, el constante incremento de la población y las escasas lluvias en las presas que se registraron en 2008.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades establecieron que a partir de la próxima semana se inicie un programa de racionamiento del agua, que incluirá cortes en el suministro durante los primeros meses del año. No obstante, irrumpen voces que exigen la puesta en funcionamiento de plan que reestructure el sector hÃdrico.
Para el director nacional de la Corporación Nacional del Agua, José Luis Luege, México D.F. es âuna de las ciudades con más agua por habitante en el mundo, pero un 40% del recurso se pierde debido al mal mantenimiento de los sistemas hidráulicosâ, lo cual ha desembocado en una crisis extrema.
Los datos son preocupantes: en 50 años la ciudad redujo en un 400% la disponibilidad de agua por habitante. Los factores han sido múltiples: deforestación, mal uso (desde la presa, hasta el grifo del hogar), contaminación de las cuencas, incremento exponencial de la población, etc.
Desde el gobierno federal se impulsa la modificación del sistema tarifario (ciudadano pague por lo que usa) conjugado con un plan de infraestructuras para revertir las proyecciones; otras voces, por el contrario, exclaman la inviabilidad de estas medidas: la solución está en la instalación de sistemas que posibiliten reutilizar el agua; no falta, tampoco, la mira sobre los beneficios que puede generar la crisis para algunas empresas privadas.
Sin embargo, no se pueden obliterar los conflictos polÃticos que subyacen al problema: la capital del paÃs es el escenario de una intrincada batalla entre las principales fuerzas polÃticas del paÃs (el gobierno federal pertenece al Partido Acción Nacional; el gobierno del Estado de México, al Partido Revolucionario Institucional; y el gobierno del Distrito Federal, al opositor Partido de la Revolución Democrática) que condicionan sus estrategias en función de las elecciones parlamentarias a realizarse a mediados de año.
De esta forma, si ubicamos en el horizonte las elecciones parlamentarias, podemos comprender correctamente que los constantes intercambios dialécticos entre los polÃticos también obedecen a una estrategia electoral: lo concreto, lamentablemente, es que los pobladores de las zonas pobres seguirán privados del agua.
