La actualidad sobre ecología
8 de Febrero de 2012
/ Inicio / Alimentos, Planeta Saludable

Prevención de enfermedades y plagas en el huerto

Semilla sana: si bien es imprescindible guardar las semillas para la reproducción de algunas especies, hay que elegirlas de las plantas sanas y productivas de los primeros frutos.

Rotación de los cultivos: no se puede cultivar especies que sufran de las mismas enfermedades una detrás de la otra en la misma superficie. Para evitar la propagación de los males, se pueden agrupar los cultivos en los siguientes conjuntos:
A)    Tomate, papa, morrón y berenjena.
B)    Repollo, coliflor, brócoli, repollito de Bruselas y lechuga.
C)    Poroto, arveja y haba.
D)    Zanahoria, remolacha y boniato.
E)    Cebolla, ajo y puerro.
F)    Maíz.

Compost: insertar humus obtenido de los residuos orgánicos propicia el vigoroso crecimiento de las plantas, lo que permite resistir en forma adecuada ante los flagelos; el compost provee al suelo y las plantas de todos los elementos químicos requeridos.

Asociar cultivos: plantar diferentes especies en una misma superficie ayuda a controlar las enfermedades (por ejemplo: plantar maíz junto al zapallo); una estrategia es plantar un cultivo de más altura (tomate, chaucha o maíz) en el centro de la zona y otras especies más pequeñas (zanahoria o remolacha) en la periferia.

Coberturas: al cubrir el espacio disponible entre cada planta con paja, pasto, cáscara de arroz o aserrín, se protege al suelo

Higiene: hay que ser estrictos y minuciosos con la limpieza de las herramientas y otros implementos usados para trabajar en el huerto (calzado o protección para alguna extensión); al quitar las plantas enfermas hay que incinerarlas para que las enfermedades no se propaguen a otros cultivos.

Manejo de la humedad: los hongos y las bacterias necesitan de la humedad para atacar a los cultivos; es indispensable cultivar en lugares altos y con buenos sistemas de drenaje del agua; evitar una densidad extraordinaria de cultivos; al plantar en invernaderos o túneles de plástico, se deben ventilar cotidianamente excepto que temperaturas muy bajas lo impidan; el riego debe ser solo el necesario y en las primeras horas del día, así luego se evapora el líquido que no se precisa.

Inspección cotidiana: la aparición de manchas en las hojas es un indicio de insalubridad  en nuestros cultivos; al mismo tiempo, al manipular debemos evitar cualquier daño a la vegetación, pues constituyen canales por los cuales penetran virus y bacterias.

Herbicidas y plaguicidas: aplicar algunos compuestos obtenidos de extractos naturales impiden la presencia de elementos indiciados sin provocar deterioros ambientales. Al mismo tiempo, la presencia de algunos animales inofensivos para nuestros cultivos disminuye las plagas (por ejemplo: las mariquitas se alimentan de los pulgones, enemigo de nuestro huerto).

Artículos relacionados:

Bookmark and Share

Dejanos un comentario

You must be logged in to post a comment.