Volverán las tupidas madreselvas: “Unidades Habitacionales Sustentablesâ en México DF

México DF es responsable de emanar a la atmósfera el 1,5% de los gases de efecto invernadero del planeta: evidentemente los perjuicios para la salud de sus habitantes son extremos: según las organizaciones ecologistas mueren alrededor de 4.000 personas al año debido a la excesiva contaminación del medio ambiente.
La gravedad de la polución que afecta al Distrito Federal y sus suburbios se plasmó en la denuncia que realizó la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) en el 2008 sobre la violación âdel derecho a un medio ambiente sanoâ que representa para los más de 20 millones de habitantes la pésima calidad del aire. Sin embargo, la puesta en funcionamiento del proyecto “Unidades Habitacionales Sustentables” pretende revertir la situación.
La cronologÃa de la búsqueda de una urbe verde es la siguiente: después de la extinción masiva de aves en la década de los ochenta a causa de los altos niveles de contaminación del aire, las autoridades iniciaron transformaciones (control de industrias e inspección de vehÃculos) para obtener un hábitat más saludable.
El proyecto “Unidades Habitacionales Sustentablesâ, que instala en los edificios âjardines verticalesâ, filtros de agua pluvial y paneles solares, constituye la última realización de la alcaldÃa del Distrito Federal para viabilizar una ciudad más verde y, por lo tanto, más saludable.
Fue la unidad habitacional de “La Valenciana” quien inauguró el proyecto: las autoridades instalaron diez calentadores solares, que permitirán disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, y más de 800 metros cuadrados de jardines, cuyo piso de piedras permitirá la filtración al subsuelo de las aguas.
Pero aún hay más: aproximadamente, unos 700 metros cuadrados de paredes de âLa Valencianaâ se transformarán en âjardines verticalesâ; de esta forma, las autoridades anhelan minimizar la contaminación de la ciudad, al mismo tiempo que transforman la estética de la selva de cemento.
La elección de âLa Valencianaâ no fue aleatoria, sino una consecuencia de su ubicación en la zona de Iztapalapa; los 177 kilómetros cuadrados de extensión de esta zona albergan a más de dos millones de ciudadanos y limitan con el mayor vertedero de la ciudad: Borde Poniente de Xochiaca (su capacidad superó los 16,9 millones de toneladas de basura).
El vecindario ya augura el regreso de las aves.
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