En el Gran Mekong se descubrieron más de mil especies en la última década

Según un informe lanzado por WWF (World Wide Fund for Nature), en la última década se han descubierto más de un millar de especies nuevas en la región del Gran Mekong, en el sudeste de Asia. Al mismo tiempo, la organización recomienda proteger urgentemente esta biodiversidad con un acuerdo conjunto entre todos los gobiernos implicados.
La región Gran Mekong comprende seis países por los cuales discurren los 4500 kilómetros del río Mekong: Camboya, RPD de Laos, Myanmar, Tailandia, Vietnam y la provincia de Yunnan, al Sur de China; es habitada por unos 300 millones de personas, cuyo sustento depende en gran parte de las especies que habitan el río y sus márgenes.
El informe Primer contacto en el Gran Mekong destaca los descubrimientos de especies realizados por la ciencia entre 1997 y 2007: 519 especies de plantas, 279 peces, 88 ranas, 88 arañas, 46 lagartos, 22 serpientes, 15 mamíferos, 4 aves, 4 tortugas, 2 salamandras y un sapo.
Pero aún hay más, porque se estima que también se han encontrado durante este periodo miles de especies de invertebrados, lo que pone de manifiesto la inmensa biodiversidad de esta zona.
Entre las especies recién identificadas por la ciencia se ha encontrado a la araña de la madera más grande del mundo (Heteropoda dagmarae), cuyas patas tienen una longitud de 30 centímetros; el asombroso “milpiés rosa” (Desmoxytes purpurosea), un invertebrado tóxico de color chillón; o la víbora de cascabel verde (Trimeresurus gumprechti).
Aunque la mayor parte de las especies fueron descubiertas en las inmensas junglas inexploradas, resulta curiosa la forma en que se hallaron algunas especies. Por ejemplo, la rata de roca laosiana que, a pesar de considerarse extinguida desde hace 11 millones de años, fue localizada por los expertos en un mercado local de alimentos, o el crótalo siamés que apareció deslizándose por las vigas de un restaurante en el Parque Nacional Kaho Yai de Tailandia.
“Pensábamos que los descubrimientos a esta escala se limitaban a los libros de historia. Esto reafirma que el Gran Mekong ocupa un lugar en el mapa de las prioridades de conservación”, señaló Stuart Chapman, Director del Programa del Gran Mekong de WWF.
Más aun, la importancia de la región radica en que se desconoce cuánto queda por descubrir. Todo un desafío para el mundo de la ciencia que accede a un conocimiento restringido desde los orígenes a las poblaciones locales.
Por otro lado, la investigación refuerza la idea de que el desarrollo económico y la protección ambiental deben ir paralelamente con el mantenimiento del modo de vida y con la paliación de la pobreza. Solo de esta forma se puede asegurar la supervivencia de esta colección sorprendente de especies del Gran Mekong y de sus hábitats naturales.
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