La Bóveda Global de Semillas, protectora de la biodiversidad

A un año de su puesta en funcionamiento, la Bóveda Global de Semillas de Noruega, “Svalbard Global Seed Vault” es su denominación oficial, ha logrado obtener más de doscientos millones de ejemplares procedentes de centros de investigación de ciento cuatro países; de esta forma, muestras de cuatrocientas mil simientes singulares se encuentran protegidas en sus estanterías de metal.
Situado en las montañas de la isla de Spiztbergen del archipiélago noruego de Svalbard, en las proximidades del Círculo Polar Ártico, el depósito subterráneo tiene como objetivo proteger la biodiversidad de los cultivos alimentarios de las catástrofes naturales o los conflictos bélicos para las generaciones futuras, de tal forma de desterrar la amenaza de una inseguridad alimentaria planetaria.
La Bóveda posee tres cámaras excavadas a ciento treinta metros de profundidad, a las que se accede luego de atravesar un túnel de ciento veinte metros de longitud; ubicadas en la zona más segura de la montaña, las cámaras podrán conservar las semillas por unos diez mil años; para lograrlo, unos congeladores mantienen la temperatura del ambiente a dieciocho grados bajo cero.
Dada su capacidad para alojar dos mil millones de semillas, la Bóveda ha sido denominada “El Arca de Noé del siglo XXI”; asimismo, la propiedad de las simientes almacenadas pertenece al país o institución que las haya depositado, lo que constituye una ayuda vital para los países que no poseen la infraestructura adecuada para conservar sus recursos genéticos.
Una vez ingresadas las semillas, los técnicos las clasifican especificando la especie, la procedencia y la antigüedad, antes de introducirlas en paquetes cubiertos de aluminio que se cierran herméticamente y se depositan en las estanterías de alguna de las tres cámaras; de esta forma, las semillas del mundo están ha salvo de la extinción que se ha precipitado a causa de la intensificación de la agricultura.
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