Políticas estatales centroamericanas para el reciclaje

Últimamente las políticas estatales han decidido estimular el reciclaje de materiales como un negocio, mas allá que de una práctica ambiental; por ello es que muchas familias latinoamericanas han adoptado este sistema como una forma de vida.
Pero como es sabido, este servicio, hoy día de alto valor social, es realizado por gente de condiciones socio-económica de bajos recursos, que salen en busca de chatarra, envases plásticos, latas de aluminio, productos de vidrio, papel o cartón, que luego venden en pos de recaudar el sustento económico diario para cada familia.
Pero no es un movimiento aislado de hurgadores, sino que últimamente centros educativos, grupos comunales y organizaciones ecológicas se han unido para aportar a la protección medioambiental a cambio de ciertos recursos adicionales para sus propios fines.
Ya que las empresas que se encargan de los materiales, no solo los clasifican y procesan, sino que a la vez inclusive se encargan de exportarlos a diferentes países.
La Red de Reciclaje (Redcicla), costarricense, se ha iniciado por el 2004-05 con 25 grupos comunales y ya cuenta con 101 asociados entre los que encontramos variadas ONG´s, empresas y centros académicos que de alguna forma están vinculados a la tarea del reciclaje.
Sergio González, coordinador de la entidad ha declarado a la agencia AFP: “Ha sido una vivencia increíble, que nos ha permitido impulsar el reciclaje y colectivizar las experiencias de cada grupo”.
Cerca de 2.000 familias en Guatemala, se dedican a reciclar los desechos del país, y ya están constituidas varias empresas que se encargan de su aprovechamiento industrial.
Seis años atrás fue fundada ¨Extrutecsa¨, una empresa a cargo de los barriles de plástico en que se transportan agroquímicos como materia prima para construir bancas, estructuras prefabricadas para construcción, muelles flotantes y tejas, entre otros diversos productos.
En El Salvador, Honduras y Nicaragua el reciclaje es practicado por pequeñas empresas, así como por municipios y centros educativos, aunque no se dispone de datos sobre la magnitud de esta actividad.
Simultáneamente Industrias Ecológicas S.A (también guatemalteca), produce ladrillos, tejas, adoquines y postes a base de desperdicios no orgánicos.
Si bien el área no cuenta con registros que a través de datos nos permitan saber sobre el impacto de dicho sistema de reciclaje en relación con volúmenes de desechos, en los últimos años, las iniciativas interesadas en comenzar a tener provecho económico de la actividad han aumentado sensiblemente.
Pero es igualmente común a esta región, que los países reciban la queja de que sus estados no muestren ningún interés en las tareas de reutilizamiento; por ello Guatemala y Costa Rica, emprendieron procesos para la difusión acerca de las respectivas leyes de manejo de desechos sólidos (aunque expertos y activistas se debatan polémicamente sobre las nuevas normativas).
El director de Redcicla ha asegurado que: “El proyecto de ley de manejo de desechos sólidos es muy deficiente, con decir que trae un impuesto a la exportación e importación de materiales reciclados. O sea, que en vez de incentivar desanima el desarrollo del reciclaje”.
Según el presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada, Ricardo Navarro, las autoridades siquiera se inquietan por el tema.
“En el caso de la recolección de desechos reciclables no es el Gobierno el que lo impulsa, es la necesidad de la gente por ganarse un par de pesos la que la hace trabajar recogiendo latas o botes plásticos”, enunció.
“Lo que ha pasado en este tema es que el sector privado se ha unido ante la total inoperancia del sector público”, añadió González.
Artículos relacionados:
