Viviendas de Bambú: otra forma de capturar dióxido de carbono

El cÃrculo ecológico para capturar dióxido de carbono: plantar bambú (cada hectárea de esta planta puede absorber unas nueve toneladas de dióxido) para utilizarlo como material de construcción (primera etapa, complemento de materiales como el cemento y el ladrillo; segunda etapa, reemplazo de estos materiales) y desarrollar viviendas sostenibles que almacenan el dióxido.
El proyecto que pertenece a Francisco Gallo ha sido galardonado con el premio âReduciendo los niveles de CO2 en la atmósfera: ¡nuestro reto tecnológico!â de la Fundación Altran por su triple enfoque: aspectos técnicos (nuevas utilidades para las fibras de bambú), aspectos económicos y sociales (desarrollo de un ciclo industrial sustentable) y aspectos medioambientales (las plantaciones de bambú absorben el dióxido y las construcciones lo almacenan).









