Peridotita, un antídoto contra el dióxido de carbono

La peridotita, una roca abundante en el desierto de Omán, reacciona ávidamente con el CO2 para formar caliza o mármol. La posibilidad de transportarla hasta las factorías energéticas para absorber sus emisiones se ha descartado por su alto coste, pero ahora se abre camino la idea contraria: llevar el CO2 hasta la roca y bombearlo a su interior. La peridotita de Omán, según los últimos cálculos, puede absorber 4.000 de los 30.000 millones anuales de toneladas de dióxido de carbono que producimos (más o menos la octava parte de lo que emiten en el mismo periodo las industrias y medios de transporte de todo el mundo).
La peridotita es la roca mayoritaria del manto, capa que subyace a la corteza terrestre a profundidades mayores de 20 kilómetros, que movimientos tectónicos han hecho aflorar en algunos lugares de la superficie terrestre (Omán, Papúa Nueva Guinea, Nueva Caledonia,las costas de Grecia y la antigua Yugoslavia).
