¿Son compatibles los agrocombustibles con la seguridad alimentaria?

Durante milenios la agricultura suministró alimentos, piensos y vivienda; sin embargo, la agonía de los combustibles fósiles impulsaron a empresas y gobiernos a indagar en la producción de agrocombustibles (denominados también biocombustibles), como el etanol y el biodiesel, que se cultivan en hectáreas antes destinadas a los alimentos, los piensos y las viviendas. La consecuencia: alza en los precios de estos bienes indispensables para el ser humano.
Pero otro factor torna más compleja a la ecuación: el clima cambia. Los efectos del calentamiento global se traducen en pérdidas en la productividad agrícola y pecuniaria. Los ejemplos son cotidianos: un alza del termómetro moderada, así como la intensidad mayor de las sequías y las inundaciones, pueden reducir considerablemente las cosechas.

